“Depravación humana” en la casa de los horrores de California
Vivían de noche y dormían de día, por eso nadie los vio durante años. Los niños no comían, no veían la luz del sol, no sabían lo que era un agente de policía o una medicina. Llevaban dos años planeando la huida. Finalmente, una niña de 17 años reunió el valor suficiente para salir por una ventana de su casa, llamar a la policía y sacar a la luz uno de los casos más espantosos de abuso infantil que ha visto Estados Unidos. Este jueves se conocieron los primeros detalles de la casa de los horrores de Perris, California, donde la policía encontró a 13 hermanos, de entre dos y 29 años, desnutridos y malolientes secuestrados por sus propios padres.
La rueda de prensa del fiscal del distrito de Riverside, Mike Hestrin, para explicar los cargos contra David y Louise Turpin reveló el infierno que se ocultaba en un chalet de clase media a 120 kilómetros al Este de Los Ángeles y que fue descubierto por la policía a las siete de la mañana del domingo pasado.
La fiscalía cree que el maltrato duró mucho tiempo, hasta el punto de que los padres van a ser acusados de 12 cargos de tortura y 12 cargos de secuestro. La fiscalía de Riverside solo se refiere a hechos ocurridos desde que la familia se mudó a California, en 2010. Primero vivieron en Murrieta y, desde 2014, en Perris, dentro del mismo condado. Antes de eso vivieron en Fort Worth, Texas, durante 17 años. Según el fiscal, el maltrato se intensificó al mudarse al Oeste. Son 12 cargos, y no 13, porque el bebé de 2 años sí aparentaba estar bien cuidado, explicó el fiscal.
Extraído de: El país

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